10 noviembre 2008

días que merecen ser oDIAdos

Era 10 de noviembre y los antropologuitos metodológicos debían entregar el trabajo final de sus frutos y entrañas. Niños, coca colas y mucho bagaje intelectual cargaban en sus hombros y era hora de que se abriera el puto capullo.
El antropologuito varón se había ido a bailar frenéticamente al ritmo de Guetta a la Creamfield y las nenas antropologuitas aguardaban el mail a su regreso, para imprimir encarpetar, entregar y sanseacabó!
La entrega era de 16 a 18 en las estrepitosas baterías A.
Mientras las nenas aguardaban el ansiado mailito que culminaría con su labor cuatrimestral en la asignatura…charlaban afanosamente de acontecimientos locales, tomaban mates y reían sin sospechar los desdenes que les aguardaba el destino…
Las horas trascurrían…nadie notaba de la manera rápida en que lo hacían, y que lo tan ansiado jamás arribaba…. El pánico se empezó a apoderar de las antropologuitas….celulares volaban, ringotoneaban y salticaban… de repente los gritos comenzaron a escucharse.
Decidieron emprender camino hacia las baterías A bajo el diluvio torrencial que azotaba a la ciudad de Córdoba, para brindarle una solución temporal al problema facultativo. Shit! Nunca se habían dado cuenta de lo mucho que odiaban el agua!
Esquivando charcos diría el Chizo, y agregando un par de varios paraguas y un episodio violento con un ciclista travesti, llegaron a destino.
Escalaron la prolongada rampa, para descubrir tristemente que el sujeto buscado, o sea la profesora, había emprendido viaje hacia otro destino. Y allá fueron! De nuevo, charcos, barro, puteadas, muchas puteadas, nadie tenia fuego, los nervios se apoderaban de ellas.
Giros, giros y más giros en una facultad donde no es fácil encontrarse con alguien, dificultaron su búsqueda.
Parecía que ese día todo el universo se alineo para ponerle trabas en el camino a las antropologuitas. Pero un par de estrellas pelotudas alineadas para el mal no lograrían vencerlas.
Y de repente la luz en su mas esplendorosa expresión! Ulla, Ulla, Aleluya!!!
Acordaron que su hogar seria el destino definitivo del final de la odisea. En medio de recomendaciones de bolsas, perros y rejas, todo quedó solucionado. Las sonrisas comenzaron a dibujarse en sus rostros.
Las antropologuitas felices, se prendieron un par de puchos tiradas en el piso sucio cual linyeras…y se rieron a carcajadas frente a una nueva batalla ganada en la guerra universitaria.

Reflexiones finales de Antropologuitos metodológicos como muestra de lo valedero de la odisea del clan femenino de esta agrupación:

“En definitiva, en las investigaciones, a veces es necesario tropezar dos veces con la misma piedra. Nosotros, para confirmar aún mas la regla, decidimos conscientemente tropezar tres veces con cada piedra. Entonces, el trabajo que acaba de leer, es un intento de investigación, son solo buenas intenciones…
Si esperaba acaso una defensa final, creemos que la sorprendimos. O al menos esa era nuestra intención. Esto es una crítica demoledora, destructiva, ocurre que nos dieron ganas de hundir nuestro trabajo. Así nada más, porque somos caprichosos. Nos dieron ganas de tirar el castillo de naipes. Porque este trabajo no sirve. Hay que hacerlo todo de nuevo (pero claro, no hay tiempo ya)
Las personas que critican, a menudo conocen de lo que hablan. Ese es nuestro caso.
Fue necesario llegar hasta aquí, para darse cuenta de que estábamos equivocados. Pero sirvió de algo entonces!. Porque haber llegado hasta el final, sin haber aprendido nada… eso es peor. Y ese NO es nuestro caso.
Consideramos que algo aprendimos. Si puedes criticarlo, indica que puedes, al menos, entenderlo. Entendimos que arrastramos errores desde el comienzo.
El cuadro de trabajo, quizás con unas ligeras modificaciones sea útil para algo: hacer un avioncito de papel.
Diseñar un instrumento, requiere mucha paciencia, y más dedicación de la que podemos darle en tan solo unas pocas clases. Requiere de muchas pruebas de ensayo y error, hasta dar con alguna técnica que posibilite el acceso a aquello que desconocemos (y que tanto deseamos conocer).
Y así como estos, decenas de errores más, algunos pequeños, otros no tanto. Pero útiles todos para comprender la difícil, y ardua tarea del científico... Diseñar instrumentos confiables y válidos, es dificilísimo. Tal vez, la etapa más compleja.
Creemos que como investigadores, nos daría por satisfechos si pudiéramos diseñar tan solo un instrumento que os permitiera siquiera conocer que hay dentro de nuestras narices...”


Salud con olor a lluvia, manchas de barro y gusto antropológico!
Porque así nos gusta, así somos y así seguiremos …

No hay comentarios.: